Este es un resumen esquemático del Prólogo del libro del padre La Palma: «Historia de la Sagrada Pasión». Un clásico. Espero les ayude a sacar más fruto de esta Semana Santa. LIBRO: https://drive.google.com/file/d/1kFdYD-1PSXVWjJ9f03TQNAjbMR6WkXq5/view?usp=sharing
I. Motivo de escribir la Historia de la Sagrada Pasión
- Finalidad principal
- Ayudar a quienes hacen oración y meditación.
- Ofrecer materia concreta para meditar la Pasión.
- Servir especialmente a los que no encuentran fácilmente puntos para la oración.
- Relación con San Ignacio
- San Ignacio dio reglas excelentes sobre el modo de meditar.
- Pero no desarrolló ampliamente todos los puntos materiales de la Pasión.
- Este libro quiere suplir esa necesidad, en línea con el espíritu de los Ejercicios.
- Por qué elegir la Pasión
- Porque es materia especialmente apta para la meditación.
- Sirve para personas de todos los estados y niveles espirituales.
- Mueve:
- a los pecadores, a conversión;
- a los principiantes, a dejar el pecado;
- a los adelantados, a perfección y amor.
- En la Pasión resplandecen:
- las virtudes de Cristo,
- su doctrina,
- su paciencia,
- la verdad sobre el pecado,
- la sabiduría y misericordia de Dios.
II. Cómo se ha de hacer la meditación de la Pasión
- Preparación interior
- Recogimiento.
- Apartarse de distracciones.
- Guardar paz y quietud interior.
- Al comenzar la oración
- Ponerse con reverencia delante del Señor.
- Pedir luz y gracia para conocer y cumplir la voluntad divina.
- Tres pasos iniciales
- Memoria: traer a la mente el paso de la Pasión.
- Entendimiento: ponderar razones, circunstancias y verdades.
- Voluntad: sacar afectos, propósitos y resoluciones.
- Fruto buscado
- No basta pensar.
- La meditación debe mover la voluntad.
- Debe terminar en propósitos concretos y vida más virtuosa.
- Comparación central
- Como el alimento pasa por mano, boca y estómago, así en la oración:
- la memoria presenta la materia,
- el entendimiento la desmenuza,
- la voluntad la abraza y la convierte en vida.
- Como el alimento pasa por mano, boca y estómago, así en la oración:
III. Cómo ayudar a la memoria
- Tener la materia preparada
- Conviene llegar a la oración con el punto ya dispuesto.
- Se puede leer antes el paso correspondiente.
- Ayuda recordar con antelación lo que se va a meditar.
- Fidelidad a la historia
- Debe seguirse con verdad el relato evangélico.
- No conviene inventar o exagerar cosas para mover afectos.
- Dividir la materia
- Conviene repartir la historia en partes y puntos.
- Esto ayuda a no perderse y a mantener la atención.
- Facilita volver al punto cuando hay distracción.
- Evitar dos extremos
- Ni quedarse sin materia.
- Ni darlo todo ya “masticado”, de modo que el alma no trabaje.
IV. Cómo ayudar al entendimiento
El entendimiento debe ponderar las circunstancias del misterio. El texto las reduce principalmente a seis:
- Las personas
- Quiénes intervienen.
- Su dignidad o indignidad.
- Su actitud, disposición, mansedumbre o crueldad.
- Las palabras
- Lo que dicen enemigos y testigos.
- Las respuestas de Cristo.
- El silencio del Señor.
- Las obras
- Qué hacen.
- Qué tormentos padece Cristo.
- Qué virtudes manifiesta en esos hechos.
- El interior de Cristo
- Sus dolores y tristezas.
- Sus motivos.
- Su amor al Padre y a las almas.
- Su divinidad escondida
- Cristo sufre en la humanidad.
- Pero su divinidad permanece unida.
- Esto da valor infinito a la Pasión.
- Por quién padece
- Padece por los hombres.
- Padece por mis pecados.
- La meditación debe hacerse personal.
V. Afectos que se deben sacar de la meditación de la Pasión
La meditación no termina en ideas, sino en afectos y movimientos de la voluntad. El autor enumera principalmente:
- Compasión
- Dolerse con Cristo y acompañarlo en su dolor.
- Aborrecimiento del pecado
- Ver que el pecado es causa de la Pasión.
- Temor de la justicia divina
- Comprender la gravedad del pecado.
- Admiración de la sabiduría y bondad de Dios
- Ver en la Pasión la justicia, misericordia y providencia divinas.
- Esperanza
- Si Cristo dio tanto, no negará lo necesario para la salvación.
- Amor agradecido
- “Me amó y se entregó por mí”.
- Responder al amor con amor.
- Imitación de las virtudes de Cristo
- Paciencia.
- Mansedumbre.
- Humildad.
- Obediencia.
- Caridad.
- Armas contra las tentaciones
- La Pasión fortalece en la lucha espiritual.
- Celo de las almas
- Moverse a trabajar por la salvación de otros.
- Ofrecimiento total
- Dedicarse enteramente al servicio de Cristo.
VI. El coloquio final
- Qué es
- Hablar con Cristo como presente.
- Tratar con Él de modo personal y afectuoso.
- Qué se hace en el coloquio
- Compartir sus dolores.
- Agradecer su amor.
- Presentar necesidades.
- Pedir remedio.
- Acusarse de los propios pecados.
- Ofrecerse a padecer y servir por Él.
- Encomendar a otras personas.
- Sentido
- La meditación culmina en trato personal con Cristo.
- No es sólo reflexión, sino encuentro.
El prólogo quiere enseñar esto: La Pasión de Cristo es una de las materias más ricas y provechosas para la oración mental, y debe meditarse con método: recordando fielmente la historia, ponderándola con el entendimiento, sacando afectos en la voluntad y terminando en coloquio y propósitos concretos.
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