Evagrio Pontico, un monje del siglo cuarto, nos aclara: “No nos ha sido prescrito trabajar, vigilar y ayunar constantemente; pero sí tenemos una ley que…
Recordando nuestra conversión, debemos sorprendernos al ver cómo nos dejábamos arrastrar tan vehementemente por nuestras malas inclinaciones; lo que no debe sorprendernos -y que más…