Teología

Nuestra propia entrega

Tiempo de lectura: 4 min. Hay dos enemigos de la participación eucarística contra los cuales debemos combatir cada día. El primero es no tener una idea correcta de Dios – ateísmo práctico, diría el Padre Buela-. El segundo es la falta de amor: ya sea por egoísmo, o por no saber obrar por amor. Es decir, por no saber «entregarnos».

Santa Misa: esencia, fines, frutos, valor y aplicación

Tiempo de lectura: 22 min. Tomado de: P. Royo Marín. Teología moral para seglares. Tomo II. Esencia del sacrificio de la misa Conclusión 1°. La esencia del sacrificio de la misa consiste en la sola consagración de las dos especies. Conclusión 2°. La consagración de las dos especies constituye formalmente el sacrificio eucarístico, en cuanto que Cristo, por la separación …

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Perfección de la maternidad espiritual de María

Tiempo de lectura: 6 min. «Después de haberlos dado al mundo, las madres terrestres nutren a sus hijos, los educan, velan por sus necesidades materiales y morales. Sin embargo, estos solícitos cuidados no se los prodigan más que durante algunos años. Llega una hora en que ven a sus hijos alejarse de ellas para inaugurar una existencia independiente. No acontece lo mismo en las relaciones con nuestra Madre celestial. Durante toda nuestra vida será menester que ella intervenga en nuestras necesidades espirituales. Durante todo el tiempo que estemos sobre la tierra somos, con respecto a ella, como niños pequeñitos, que tienen necesidad de su madre para el menor movimiento. Pues sin la gracia no podemos hacer nada sobrenatural, y toda gracia nos viene de nuestra Madre celestial. Como San Pablo, pero con mucha más razón y verdad, nos puede decir: «¡Hijitos míos, por quienes sufro de nuevo dolores de parto hasta ver a Cristo formado en vosotros!» (Gál 4,19).»

Beato María Eugenio del Niño Jesús: Oración, fe y aridez espiritual

Tiempo de lectura: 5 min. «La oración, considerada en la parte de actividad que a ella aporta el alma, no será otra cosa que la fe amorosa que busca a Dios, y puede considerársela como una sucesión de actos de fe. En consecuencia, si, en la sequedad e impotencia, el alma se ejercita, fielmente en actos de fe y amor, puede creer que hace buena oración, incluso si no llega a experimentar sus efectos.»

Con el demonio no se juega

Tiempo de lectura: 4 min. Nunca. Ni en la vida espiritual: “dialogando” con las tentaciones; ni en la vida social: celebrando fiestas que son alusivas de su actividad en el mundo. Esto es fácil entenderlo cuando sabemos por experiencia personal, o creemos por la fe, que el demonio existe, odia a Dios e influye en el mundo hasta donde el …

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Rom 8,28: “todas las cosas cooperan para el bien de los que aman a Dios” (Santo Tomás de Aquino)

Tiempo de lectura: 4 min. 695. Habiendo demostrado que el Espíritu Santo nos ayuda en las debilidades de la vida presente en cuanto a la realización de nuestros deseos, el Apóstol muestra ahora cómo nos ayuda en relación con los acontecimientos externos dirigiéndolos a nuestro bien. Hay dos cosas a considerar. Primero, la grandeza del beneficio que nos confiere el …

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¡Sobreabunda la gracia!

Tiempo de lectura: 2 min. Uno se basa en el efecto de la gracia. Porque así como la enormidad de una enfermedad no se cura sino con una medicina fuerte y eficaz, también se requirió de una gracia abundante para curar la abundancia de los pecados: muchos pecados le son perdonados, porque ha amado mucho (Lucas 7,47).

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