¿Cómo meditar la Pasión? (P. Luis de la Palma, S.J.)

Este es un resumen esquemático del Prólogo del libro del padre La Palma: «Historia de la Sagrada Pasión». Un clásico. Espero les ayude a sacar más fruto de esta Semana Santa. LIBRO: https://drive.google.com/file/d/1kFdYD-1PSXVWjJ9f03TQNAjbMR6WkXq5/view?usp=sharing

I. Motivo de escribir la Historia de la Sagrada Pasión

  1. Finalidad principal
    • Ayudar a quienes hacen oración y meditación.
    • Ofrecer materia concreta para meditar la Pasión.
    • Servir especialmente a los que no encuentran fácilmente puntos para la oración.
  2. Relación con San Ignacio
    • San Ignacio dio reglas excelentes sobre el modo de meditar.
    • Pero no desarrolló ampliamente todos los puntos materiales de la Pasión.
    • Este libro quiere suplir esa necesidad, en línea con el espíritu de los Ejercicios.
  3. Por qué elegir la Pasión
    • Porque es materia especialmente apta para la meditación.
    • Sirve para personas de todos los estados y niveles espirituales.
    • Mueve:
      • a los pecadores, a conversión;
      • a los principiantes, a dejar el pecado;
      • a los adelantados, a perfección y amor.
    • En la Pasión resplandecen:
      • las virtudes de Cristo,
      • su doctrina,
      • su paciencia,
      • la verdad sobre el pecado,
      • la sabiduría y misericordia de Dios.

II. Cómo se ha de hacer la meditación de la Pasión

  1. Preparación interior
    • Recogimiento.
    • Apartarse de distracciones.
    • Guardar paz y quietud interior.
  2. Al comenzar la oración
    • Ponerse con reverencia delante del Señor.
    • Pedir luz y gracia para conocer y cumplir la voluntad divina.
  3. Tres pasos iniciales
    • Memoria: traer a la mente el paso de la Pasión.
    • Entendimiento: ponderar razones, circunstancias y verdades.
    • Voluntad: sacar afectos, propósitos y resoluciones.
  4. Fruto buscado
    • No basta pensar.
    • La meditación debe mover la voluntad.
    • Debe terminar en propósitos concretos y vida más virtuosa.
  5. Comparación central
    • Como el alimento pasa por mano, boca y estómago, así en la oración:
      • la memoria presenta la materia,
      • el entendimiento la desmenuza,
      • la voluntad la abraza y la convierte en vida.

III. Cómo ayudar a la memoria

  1. Tener la materia preparada
    • Conviene llegar a la oración con el punto ya dispuesto.
    • Se puede leer antes el paso correspondiente.
    • Ayuda recordar con antelación lo que se va a meditar.
  2. Fidelidad a la historia
    • Debe seguirse con verdad el relato evangélico.
    • No conviene inventar o exagerar cosas para mover afectos.
  3. Dividir la materia
    • Conviene repartir la historia en partes y puntos.
    • Esto ayuda a no perderse y a mantener la atención.
    • Facilita volver al punto cuando hay distracción.
  4. Evitar dos extremos
    • Ni quedarse sin materia.
    • Ni darlo todo ya “masticado”, de modo que el alma no trabaje.

IV. Cómo ayudar al entendimiento

El entendimiento debe ponderar las circunstancias del misterio. El texto las reduce principalmente a seis:

  1. Las personas
    • Quiénes intervienen.
    • Su dignidad o indignidad.
    • Su actitud, disposición, mansedumbre o crueldad.
  2. Las palabras
    • Lo que dicen enemigos y testigos.
    • Las respuestas de Cristo.
    • El silencio del Señor.
  3. Las obras
    • Qué hacen.
    • Qué tormentos padece Cristo.
    • Qué virtudes manifiesta en esos hechos.
  4. El interior de Cristo
    • Sus dolores y tristezas.
    • Sus motivos.
    • Su amor al Padre y a las almas.
  5. Su divinidad escondida
    • Cristo sufre en la humanidad.
    • Pero su divinidad permanece unida.
    • Esto da valor infinito a la Pasión.
  6. Por quién padece
    • Padece por los hombres.
    • Padece por mis pecados.
    • La meditación debe hacerse personal.

V. Afectos que se deben sacar de la meditación de la Pasión

La meditación no termina en ideas, sino en afectos y movimientos de la voluntad. El autor enumera principalmente:

  1. Compasión
    • Dolerse con Cristo y acompañarlo en su dolor.
  2. Aborrecimiento del pecado
    • Ver que el pecado es causa de la Pasión.
  3. Temor de la justicia divina
    • Comprender la gravedad del pecado.
  4. Admiración de la sabiduría y bondad de Dios
    • Ver en la Pasión la justicia, misericordia y providencia divinas.
  5. Esperanza
    • Si Cristo dio tanto, no negará lo necesario para la salvación.
  6. Amor agradecido
    • “Me amó y se entregó por mí”.
    • Responder al amor con amor.
  7. Imitación de las virtudes de Cristo
    • Paciencia.
    • Mansedumbre.
    • Humildad.
    • Obediencia.
    • Caridad.
  8. Armas contra las tentaciones
    • La Pasión fortalece en la lucha espiritual.
  9. Celo de las almas
    • Moverse a trabajar por la salvación de otros.
  10. Ofrecimiento total
  • Dedicarse enteramente al servicio de Cristo.

VI. El coloquio final

  1. Qué es
    • Hablar con Cristo como presente.
    • Tratar con Él de modo personal y afectuoso.
  2. Qué se hace en el coloquio
    • Compartir sus dolores.
    • Agradecer su amor.
    • Presentar necesidades.
    • Pedir remedio.
    • Acusarse de los propios pecados.
    • Ofrecerse a padecer y servir por Él.
    • Encomendar a otras personas.
  3. Sentido
    • La meditación culmina en trato personal con Cristo.
    • No es sólo reflexión, sino encuentro.

El prólogo quiere enseñar esto: La Pasión de Cristo es una de las materias más ricas y provechosas para la oración mental, y debe meditarse con método: recordando fielmente la historia, ponderándola con el entendimiento, sacando afectos en la voluntad y terminando en coloquio y propósitos concretos.



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